Newsletter 03/13 - No a la recolonización de Malí

El 11 de enero de 2013 el Presidente francés François Hollande anuncia la intervención militar en Mali en respuesta a la petición de ayuda del Presidente maliense Dioncounda Traoré. El desarrollo de la operación Serval ha determinado aproximadamente en un mes la presencia sobre la tierra maliense de 4000 militares franceses (actualmente en la parte occidental de África están 950 militares franceses en Chad con la operación Epervier, 450 militares franceses en Costa de Marfil con la operación Licorne, 200 militares franceses en República Centroafricana con la operación BOALI además de la presencia permanente de 400 militares franceses en Senegal).

La intervención militar en Malí primero ha sido efectuada por Francia fuera de cualquier mandato ONU o acorde de cooperación militar, apoyándose solo sobre el artículo 51 de la Carta de la ONU. Ha sido preparada en los meses anteriores y ha sido activada por la presión francesa. Además ha sido originada por la elección francesa de atacar a Libia y de apoyar las reivindicaciones de independencia de Azawad.

A la origen de esta complicada situación obviamente está el reparto de África que caracterizó la fase imperialista del colonialismo entre el final del siglo XIX y el comienzo del siglo XX. Las potencias coloniales, a partir de la Conferencia de Berlín, han metido dentro de cada futuro país africano algunas probaciones en lucha entre ellas, consiguiendo utilizar a lo mejor el divide et impera.

Está claro que el verdadero objetivo de la intervención militar, el control de los recursos naturales (oro,uranio, petróleo, etc.), de los que Malí está muy rico y que hasta ahora han sido utilizado solo en mínima parte. Asimismo está claro que todo eso no comparece en los discursos públicos, en los que el Presidente francés hasta declara que "Nosotros pagamos hoy nuestra deuda hacia vosotros".

Colonialism Reparation entonces pide que Francia actúe su retire inmediato de sus propias tropas y que las fuerzas armadas de Malí sean flanqueadas solo por la misión ONU de apoyo a comando africano (MISMA, del que las tropas chadianas dependen efectivamente).